Mi camino a ENAIRE · Parte 4

Me presenté a ENAIRE, a DFS y a Skyguide. Aprobé las tres.

📅 Agosto 2026 ⏱️ 9 min de lectura 🎧 Controlador, instructor y supervisor · Centro de Control de Palma

Tenía veintidós años y estaba haciendo un posgrado en seguridad de la aviación cuando me tocaron unas prácticas en la torre de control de Nápoles. No hubo mucho más que pensar. Fue amor a primera vista con el mundo de la ATC.

Ese mismo año salió la convocatoria italiana. Me presenté y saqué la plaza. Era 2006 y estaba en Madrid con una beca Erasmus cuando me enteré de que había aprobado. No me lo esperaba. Me sentí extremadamente feliz porque no imaginaba conseguir la plaza al primer intento.

Empecé el curso de iniciación en 2007. En 2008 saqué mi primera habilitación de unidad y me convertí en controlador. Torre y aproximación en Nápoles hasta 2014. Después, ruta.

Doce años después volví a ser candidato

En 2018 decidí que quería trabajar fuera de Italia. No me presenté a una oposición: me presenté a tres. ENAIRE, DFS —el proveedor alemán— y Skyguide, el suizo. Aprobé las tres.

Elegí Palma de Mallorca.

Y entonces me enteré de algo que no esperaba. Fui el único extranjero, de entre ciento veintiocho plazas, en conseguir una. Sentí una sorpresa enorme, porque ENAIRE desde siempre tenía fama en el exterior de ser un proveedor cerrado, exclusivamente para españoles.

Si estás leyendo esto desde fuera de España y das por hecho que no es para ti: no te lo creas. Yo me lo creía.

Lo que no tuve que preparar, y lo que sí

Aquí tengo que ser honesto, porque si no lo soy este artículo hace más daño que bien.

Cuando me presenté a ENAIRE no partía de cero. Llevaba diez años de operativa a mis espaldas y tenía licencia de control en vigor. Eso significa dos cosas muy concretas.

La primera, que estaba exento del FEAST de la Fase 2. Toda esa fase, la que a muchos candidatos les cuesta meses de entrenamiento, yo no tuve que hacerla.

La segunda, y menos evidente: el temario no era materia nueva para mí. Meteorología, navegación, plan de vuelo, factores humanos, aerodinámica. Yo no estaba aprendiendo eso, lo usaba todos los días desde 2008. Repasarlo con el temario publicado online fue exactamente eso, un repaso, y por eso me bastó con dedicarle una hora al día durante un mes.

No lo cuento para presumir. Lo cuento para que nadie saque la conclusión equivocada. Si tú empiezas de cero, ese mes mío no es tu referencia. Mi mes fue el último tramo de doce años.

Y aun así —con licencia, con diez años de torre, aproximación y ruta, con la exención del FEAST— hubo una parte del proceso que casi me tumba. Y no fue el temario.

Lo que no vi venir

El día del examen de la Fase 1 lo recuerdo como bueno. Había preparado bien las asignaturas. El inglés escrito me pareció complicado incluso habiéndolo preparado, pero salió.

Lo que no vi venir fue la tercera prueba. Me pareció súper complicado el test de personalidad. Nunca había visto un test de personalidad tan largo, con tantas preguntas.

Y a eso se le sumó algo que ningún candidato español tiene que afrontar. Al no ser hablante nativo de español en ese momento, había palabras que no conocía, y los encargados de vigilar el examen dijeron que no iban a poder traducírmelas.

Un cuestionario interminable, en un idioma que no era el mío, con palabras que no entendía y nadie autorizado a explicármelas.

Si me preguntas qué parte del proceso me gustó más preparar, te voy a dar una respuesta incómoda: sinceramente, no hubo una. Porque he considerado lo más complejo los test de personalidad, y esos no se pueden preparar.

Diez años de experiencia operativa no me sirvieron de nada ahí. Ninguna licencia te exime de esa prueba. Es la parte más democrática del proceso, y por eso mismo es la que más gente subestima.

Qué material me sirvió de verdad

Me preparé solo, fijándome en las recomendaciones de controladores que ya estaban en activo. Y de todo lo que miré, tengo claro qué fue lo más útil: los ejemplos de exámenes que habían salido en convocatorias anteriores.

El temario te dice qué entra. Los exámenes anteriores te dicen cómo lo preguntan. Y no es lo mismo.

Lo otro que aprendí es que la constancia pesa más que el volumen. Una hora al día, todos los días, sin fallar. Dos la semana antes de los exámenes. Prefiero eso a un fin de semana de diez horas y luego cuatro días sin abrir el temario.

La espera y la entrevista

Entre fases no tuve ninguna estrategia elaborada. Afronté la espera simplemente con la ilusión de tener la entrevista siguiente.

La prueba oral de inglés me fue bien —hablo inglés desde niño—, aunque no recuerdo las preguntas concretas. Sí recuerdo la impresión que me dieron: eran preguntas muy medidas y claramente ya preparadas para examinar a un candidato. No es una charla. Está diseñado.

Y en ningún momento, ni en Italia ni en España, me planteé abandonar. Nunca estuve a punto de dejarlo. Tenía una motivación muy grande.

Lo que me diría a mí mismo el día que empecé

Me lo han preguntado y la respuesta no habla de horarios, ni de temario, ni de técnica. Simplemente le diría que confiara en sus capacidades y sobre todo en su motivación.

Y si alguien me pregunta si merece la pena: merece la pena toda la vida esforzarse para sacar la plaza de controlador, siempre que haya una gran ilusión hacia el trabajo y una gran pasión hacia la aviación.

Para recordar

  • La fama de que ENAIRE no coge extranjeros no se sostiene. Ciento veintiocho plazas, y una fue para un candidato italiano
  • Los exámenes de convocatorias anteriores fueron el material más útil de todos: el temario dice qué entra, los exámenes dicen cómo lo preguntan
  • Con licencia de control se está exento del FEAST de la Fase 2, y el temario deja de ser materia nueva. Sin licencia, ninguna de las dos ventajas aplica
  • El test de personalidad no se prepara, no perdona la experiencia previa y es el que más gente subestima
  • Constancia por encima de volumen. Todos los días, sin fallar

Luca di Masi es controlador, instructor, evaluador y supervisor en el Centro de Control de Palma de Mallorca. Empezó su carrera en la torre de Nápoles en 2008 y trabajó en Milano ACC antes de incorporarse a ENAIRE. Nos concedió esta entrevista en agosto de 2026.

La serie completa

Todo el temario oficial. Más de 1.900 preguntas. Un único lugar para preparar toda la Fase 1.

ControlPrep cubre los 9 temas con explicaciones detalladas, simulacros con penalización real, inglés C1, psicotécnicos y los exámenes oficiales de convocatorias anteriores.

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